«Lo importante no es que nuestros hijos no fracasen, sino que no se desanimen» - Jacques Salomé

Personalmente, ¿qué opinas de la práctica del yoga? ¿Ya lo haces en un gimnasio, con clases en grupo? Eso está bien, incluso está genial, ya que es un deporte completo, que combina cuerpo y mente. ¡Te permite tomar conciencia de tu cuerpo y de tu flexibilidad, al tiempo que te permite relajarte y ser feliz!

Pero según una encuesta realizada por la revista Esprit Yoga, ¡resulta que 9 de cada 10 personas que toman clases de yoga son mujeres! Aunque a los hombres parezca que no les van mucho los poderes de la atención plena, ¿por qué no iniciar a nuestros hijos en esta disciplina?

Gracias a las divertidas posturas de yoga, tus hijos serán los primeros en poder beneficiarse de las ventajas de una práctica que no está muy extendida entre los más pequeños. Pero entonces, ¿cómo iniciar a un niño en el yoga? ¿Hace falta apuntarlo a yoga para niños? ¿Puedes hacer de profesor de yoga para tus hijos? Aquí tienes una breve descripción de la práctica del yoga adaptada a los niños, ¡que se está poniendo de moda!

¿A partir de qué edad se puede iniciar a un niño en el yoga?

yoga niños
Entre la respiración, las sensaciones corporales y la flexibilidad, los más pequeños pueden confundirse rápidamente al enfrentarse a la práctica del yoga. ¡Pero no te preocupes!

Enseñarle a tu hijo que es posible hacer la rana, el pino y ejercicios de respiración para obtener beneficios no es imposible, sino todo lo contrario. Prueba de ello es que ya existe el yoga prenatal, donde las futuras madres utilizan estos elementos para dominar sus cuerpos y el nacimiento del bebé.

Pero cuando el bebé ya está aquí, ¡es otro cantar! Se suele decir que el yoga para niños se puede practicar a partir de los 3 años. Puede parecer pronto, pero el niño ya tiene la edad suficiente para comprender sus movimientos, entender su flexibilidad o iniciarse en la relajación durante una sesión en grupo o individual.

Obviamente, la idea de una clase de yoga de este tipo es adaptarse al nivel y a la mentalidad del niño. La impaciencia, las exigencias, el deseo de divertirse… Hay muchas cosas que pueden hacer que cada sesión sea complicada... ¡o divertida! ¡Todo depende de la manera de ver las cosas!

Para que el niño tenga interés en practicar yoga, lo ideal es que no se dé cuenta realmente al instante. Las posturas tendrán que ser divertidas, así que ¿por qué no reproducir posturas a dúo como el barco? Esto también tendrá la ventaja de fortalecer los lazos materno-filiales.

A partir de los 6 o 7 años, se pueden hacer cosas más profundas, incluso más trabajadas. El hecho es que, con juegos e imaginación, ¡la práctica del yoga es muy accesible para un niño pequeño!

Una típica sesión de yoga para niños

En realidad, como se necesita mucha imaginación, no existe una sesión de yoga típica para un niño. Sin embargo, se basa en un esquema básico, que el profesor (o tú misma) puede intentar seguir, para cuadrar mejor las cosas y las posturas:

  • Introducir el yoga a través de juegos divertidos.
  • Practicar diferentes posturas, diferentes ejercicios de respiración.
  • Dedicar un tiempo de calma a la atención plena, a la mindfullness o incluso, dependiendo del niño, a la meditación, para finalizar la sesión.

A partir de este sencillo plan, el niño podrá convertirse en un pequeño yogui y, quién sabe, querer hacer una práctica regular más profunda. El día en que el niño te pida que le compres su propia esterilla de yoga, ¡ya estará hecho! ¡Namasté!

Las posturas de yoga para iniciar a tu hijo

posturas de yoga para niños
Como en todas las disciplinas, ¡ciertos gestos y ejercicios son más adecuados para los niños!

«Sabemos que la educación de un niño suele ser una batalla constante entre los valores de la familia y los del entorno» - Ginette Quirion

Tener pautas está bien, pero hay que saber cómo ponerlas en práctica en una sesión. En esta perspectiva, puede ser una buena idea practicar algunos ejemplos de posturas de yoga fáciles y divertidas.

Porque un niño no tiene las capacidades físicas que tiene un adulto y, por lo general, no podrá levantar todo el peso de su cuerpo. Lo mismo ocurre con las capacidades mentales, ya que un niño pequeño tiene menos adaptabilidad y concentración que un adulto. ¡Hay que pensar en ello en la secuencia de ejercicios!

Entre los ejercicios adaptados al yoga para niños, encontramos:

  • La vela, que es una postura natural y que simplemente lo hará tomar conciencia de su cuerpo.
  • El árbol, donde un pie no toca el suelo. Esta postura tiene la ventaja de ser divertida, ya que es necesario mantener el equilibrio de todo el cuerpo. ¡Un buen momento para pasar juntos!
  • La danza del vientre: manos sobre la cabeza, dibujamos un 8 con las caderas. Simple y efectiva para trabajar la comprensión del propio cuerpo mientras se divierte.
  • El gato, donde, a cuatro patas, alternamos entre poner la espalda redonda y hueca. Esta postura permite tonificar el cuerpo y divertirse imitando el «miau» de los gatos, ¿por qué no?

Con estos ejemplos, vemos que, en el yoga, el interés no es crear posturas dedicadas a los niños, sino adaptarlas a una edad en la que todo debe estar en movimiento, una edad donde el descanso y la desconexión no tienen lugar, ¡a diferencia de la diversión! Entonces, no es tan complicado el yoga para niños, ¿verdad?

Yoga: iniciar a tu hijo en la relajación

youtube yoga para niños
Ser zen, relajarse… El yoga para niños tiene todos los beneficios del yoga tradicional, adaptado a las expectativas de estos últimos.

Como sabemos, cualquier buena sesión de yoga termina con una sesión de relajación. Gracias a los ejercicios de respiración, a los juegos de atención plena o incluso a la meditación, con este momento especial podrás terminar la clase a lo grande y aprovechar todas las buenas vibraciones acumuladas durante la sesión. ¡Descubre todos los beneficios del yoga para niños!

Pero cuando se trata de un niño, es fácil entender que necesite un yoga dinámico y que este momento de calma y concentración pueda ser complicado. No siempre, obviamente, pero a veces las cosas son un poco difíciles de poner en práctica para lograr la ataraxia.

El reto, por tanto, será hacer que poco a poco tu hijo comprenda que es esencial tener un momento para sí mismo y nada más que para sí mismo, y que en el yoga es una parte muy importante.

Durante las primeras sesiones, puedes hacer una especie de juego donde la atención plena sea la protagonista. Por ejemplo, pedirle que centre su atención en un solo pensamiento o en un solo objeto puede ser un buen primer acercamiento a lo que puede representar la relajación a largo plazo.

Poco a poco, tendrá la sensación de que todo esto puede ser útil para su mente y su cuerpo. ¡Luego vendrán los momentos reales de relajación profunda, o incluso, quién sabe, de meditación conjunta!

Tomar clases de yoga para niños

clases de yoga para niños
Para no sentirse desorientados, algunos optan por tomar clases de yoga para niños, a veces incluso con la familia. ¡Y es una muy buena idea!

Entonces, después de leer todo esto, ¿tienes ganas de iniciar a tu hijo en el yoga? Pues para hacerlo, algunos deciden ser ellos mismos los profesores de yoga, mientras que otros prefieren confiar en los profesionales. Y es una muy buena idea, ya que suelen ser más capaces que nosotros para saber qué enseñar a los niños.

Hay algunas clases adaptadas para los niños y cada vez ofrecen más clases de yoga en familia, pero no hace falta decir que no todos los gimnasios o profesores están dispuestos a ofrecer tanta versatilidad. ¡Infórmate en los estudios de yoga que haya cerca de ti!

¿Y qué tal quedarse en casa para que los niños más pequeños practiquen yoga juntos? Pues sí, es posible, gracias a las clases en línea. ¡La magia de internet! Incluso puedes ver vídeos en Youtube durante las primeras sesiones. ¡Hay mucha variedad!

Con Superprof, por ejemplo, puedes contactar donde y cuando quieras con un profesor cualificado, que estará encantado de intervenir e iniciar a los niños en la práctica del yoga.

Es posible que todo este tema del yoga para niños te haya estresado o asombrado o te haya creado dudas, pero, como ves, esta es una disciplina bastante clásica que, como todas las disciplinas, no requiere nada más que saber adaptarse al comportamiento de los más pequeños. 

Con posturas más específicas, un aumento constante de la concentración o circunstancias más divertidas, no es imposible iniciar a tu hijo o hija en las asanas, el pranayama o los estiramientos. Y todo esto también contribuye a fortalecer el vínculo familiar y el vínculo entre padres e hijos.

Entonces, ¿por qué no te animas a hacer una sesión de prueba? ¡Hacer yoga nunca ha sido tan divertido!

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Mariana

Millennial empedernida. Comer, viajar, amar.